Estres o ansiedad en tiempos de pandemia?

Desde hace mas de 2 meses la Pandemia por COVID-19 se instaló en Chile, trayendo consigo medidas de salud pública que nos han hecho modificar drásticamente nuestra rutina y estilo de vida, además del temor a enfermar o a que seres queridos enfermen. 

Una pandemia se puede considerar en salud mental como un evento traumático en la vida de una persona (tanto individual como colectivamente) y, como tal, puede causar estragos en el bienestar emocional. Frente a un hecho traumático, existen distintos tipos de respuesta que puede tener un individuo. Primero están los resilientes, quienes pueden desarrollar alguna sintomatología leve y esperable luego del evento traumático pero mejoran rápidamente. Luego, están aquellos individuos que presentan síntomas psiquiátricos moderados, éstos tienen 2 posibles formas de evolucionar, una es a la mejoría completa, y otros, experimentan un empeoramiento de sus síntomas con el pasar del tiempo. Finalmente, tenemos el grupo más pequeño, de aquellas personas que padecen de enfermedades psiquiátricas de larga data (depresiones crónicas, adicciones, esquizofrenia, entre otras) y tienden a empeorar durante la crisis y hasta 2 años post-crisis, y su evolución generalmente es regresar a su basal. 

En emergencias y desastres naturales los trastornos severos aumentan en aproximadamente un 4% y los trastornos moderados aumentan en un 15-20% durante los 2 años siguientes al evento. No obstante, es importante destacar que la mayoría de las personas evolucionarán con un estrés psicológico que no es patológico.

Si con el aislamiento social y las nuevas condiciones de vida que hemos debido adoptar has comenzado a sentirte más ansioso, triste o irritable de lo habitual, o se han alterado tus ritmos biológicos a tal punto que perturbe tu vida, te invitamos a comunicarte con nosotros y solicitar ayuda de un profesional de salud mental para recibir orientación al respecto.

Por el momento, te recomendamos ante todo el autocuidado, respetando cuarentenas obligatorias y voluntarias cuando es posible. Y durante este período, existen algunas medidas que nos pueden ayudar a cuidar de nuestra salud mental, por ejemplo: Mantener en lo posible una rutina que diferencie días laborales de días de descanso, sin sobrecargarse. No esperar rendir igual que antes, recordar que un estado de pandemia produce estrés lo que nos impide funcionar normalmente. No transmitir esta exigencia al resto de tu familia y niños. Evitar conductas de riesgo como aumento del consumo de alcohol u otras drogas.

 

Reconciliación y acercamientos familiares en cuarentena, ¿la otra cara del coronavirus?

El aislamiento social y la cuarentena han acercado a muchos. En miedo a enfermar, dicen expertos, puede catalizar la toma de perspectiva de los hechos y favorecer una valoración distinta, se pasan por alto los roces existentes, posibilitando el reencuentro.

El distanciamiento de un familiar es una experiencia difícil. Pero además afecta a toda la familia. El daño incluso puede extenderse a través de las generaciones. Así lo indican los testimonios recogidos por el estudio Proyecto de Reconciliación Familiar de la Universidad de Cornell (Estados Unidos) a cargo del investigador Karl Pillemer de la Facultad de Ecología Humana de esa universidad.

Pillemer publicará un libro en mayo próximo que aborda esa temática, Fault Lines, donde muestra cómo el distanciamiento es una vivencia muy dolorosa y experiencias de familias que han podido superar las heridas del pasado.

Muchas personas sufren ese tipo de divisiones en sus vínculos. Estimaciones de la investigación estiman que solo en Estados Unidos, por ejemplo, cerca de 65 millones de personas viven o han vivido una pelea familiar y posterior distanciamiento.

Pero es posible el acercamiento y quizás también una reconciliación. Existe un elemento que de algún modo favorece dar el primer paso: los momentos de dificultad. Pillemer explica que en los cientos de entrevistas con quienes han experimentado peleas familiares y distancia, se repite que muchas se han superado luego de un acercamiento y posterior reconciliación en etapas de crisis. Y la pandemia por coronavirus hoy, dice, es una crisis.

En redes sociales se ven testimonios que relatan acercamientos con familiares. Hijos o hijas que no se hablaban hace tiempo e incluso años, que han llamado a alguno de sus padres, y lo mismo al revés. Paradójicamente, el aislamiento social y la cuarentena han acercado a muchos.

La pandemia puede provocar un contacto renovado con un pariente después de años, y a veces décadas de distanciamiento. Después de haber encuestado a más de 1.700 personas sobre sus experiencias de distanciamiento y reconciliación, testimonios presentes en su libro, Pillemer señaló está semana en un artículo que “una de las principales razones para salvar una grieta familiar era una sensación persistente de arrepentimiento anticipado”.

¿Cómo llega ese impulso? Muchos fueron motivados por una revelación de que “la vida es corta”, destaca el investigador: “Un ímpetu común fue un grave problema de salud, propio o de sus familiares. Cuando la enfermedad golpeó, se dieron cuenta de que pronto sería demasiado tarde para disculparse, perdonar, levantar el teléfono o enviar la carta conciliadora que llevaba años en el disco duro. Extendieron la mano, y muchas veces salvaron la grieta”.

Impacto en las relaciones

Las medidas de restrictivas instauradas como parte de la estrategia de contención de la infección por coronavirus, sin duda han alterado la forma en que vivimos, “impactando nuestras relaciones interpersonales”, indica Consuelo Aldunate, psiquiatra infantil y de la adolescencia y profesora de la Facultad de Medicina de la U. de Chile.

“Esta pandemia nos afecta a todos: unos porque contraerán el virus, otros porque tendrán familiares infectados, y a todos, porque debemos cumplir con las medidas de protección” indica Aldunate. Y si bien se trata de un aislamiento necesario en términos sanitarios, “es tremendamente anormal, y puede ser vivenciada por las personas de distintas maneras”.

El cómo nos afecte está influido por múltiples factores, detalla la académica de la Universidad de Chile. Entre ellos, nuestras capacidades personales para enfrentar el estrés y tolerar los cambios, y nuestro contexto familiar y relacional.

Es frecuente que aparezcan entonces, dice Aldunate, distintas emociones: “Miedo por lo que pueda pasar, rabia por estar encerrados, impotencia por depender de las decisiones de otros, incertidumbre por los constantes cambios, angustia, aburrimiento, soledad, labilidad emocional, irritabilidad, frustración, descontrol, alteraciones del sueño y apetito, pesadillas, síntomas físicos, etc.”

En ese contexto, algunas personas, a propósito de sus propias biografías y esas vivencias (por ejemplo, la soledad, el miedo o la incertidumbre) pueden visibilizar la necesidad de recuperar algún vínculo significativo, motivando el contacto. “Uno de los temores frecuentes en esta situación es el miedo a enfermar, tanto de contagiarse uno mismo como de que se infecte algún ser querido, lo que pudiera catalizar la toma de perspectiva de los hechos y favorecer una valoración distinta de los acontecimientos, que permita pasar por alto los roces existentes haciendo posible el reencuentro”, indica Aldunate.

Marcela Collado, psicóloga del equipo de Psiquiatras Online, especialista terapia de parejas, indica que en términos generales, en tiempos de crisis e incertidumbre aflora el temor ante sentimientos de pérdida. “Con ello aflora el valor real que damos a nuestras personas cercanas, y así efectivamente se promueve la reconciliación con esas personas. Esto se da especialmente en el caso de adultos mayores no valentes o semivalentes, ya que el resentimiento por una persona tiende a bajar cuando se logra establecer una relación de cuidado”, explica.

“Ante la amenaza del coronavirus, los chilenos hoy nos estamos preocupando más por nuestros adultos mayores. Si eres cuidador/a y por alguna razón albergas resentimientos del pasado hacia la persona a tu cargo, es un buen momento para preguntarte qué puedes hacer para demostrar que aquella persona que en algún momento te hizo daño, es más importante como persona que como ofensora. Finalmente, el amor tiende a emerger por sobre la rabia”, indica Collado.

La ocurrencia del acercamiento dependerá, entre otros aspectos, indica Aldunate, de cuáles hayan sido las razones que produjeron el distanciamiento, cómo ha evolucionado el proceso de separación para cada una de las partes, la situación y la disposición actual de los participantes. “En este mismo sentido, ha habido importantes cambios en nuestras rutinas diarias, tanto en los horarios, como en las actividades que realizamos, e incluso en cómo hacemos las cosas, lo que en muchos casos se ha traducido en una mayor cantidad de tiempo para estar con la familia. Esta oportunidad que nos ofrece el aislamiento para potenciar las relaciones familiares también pudiera ser el gatilante para una reconciliación”, explica.

El enorme impacto que esta crisis sanitaria ha tenido, dice Aldunate, puede implicar un espacio para la reflexión sobre aspectos fundamentales de nuestras vidas, y de cómo queremos vivirla. Estas instancias se pueden dar tanto en lo individual, como colectivamente, integrando a quienes comparten con nosotros este tiempo de encierro. “Otras experiencias de crisis a lo largo de la historia han implicado profundas transformaciones, y esta pandemia no será la excepción. La infección por Covid-19 debiera invitarnos a revisar cómo vivimos en comunidad”.

En este tipo de situaciones nos damos cuenta de cuáles son las personas y las cosas más importantes, agrega Collado: “Pensamos en las necesidades más básicas de la pirámide, como salud, sustento, seguridad, estabilidad económica y emocional. Y si estoy preocupado de las cosas básicas para sobrevivir, no me voy a dedicar a pelear por cosas como el tubo de pasta de dientes”.

Existe una motivación que se activa en estos días de pandemia, señala Pillemer, que lleva a los miembros de la familia a preguntar: “¿Realmente valen la pena las viejas quejas y rencores? Si no me comunico ahora, ¿Covid-19 lo hará demasiado tarde?”. Podría ser, dice, una cara más amable del Covid-19.

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Cuarentena puede causar síntomas psiquiátricos en personas que antes no los tenían

Se trata principalmente de alteraciones en el ciclo de sueño debido a una reducción en la actividad física normal, y un incremento en cuadros de ansiedad y depresión.

La cuarentena es la separación y restricción del movimiento de personas que potencialmente han estado expuestas a una enfermedad contagiosa. Busca principalmente reducir el riesgo que otros se infecten.

Pero además implica aislamiento social. Se interrumpe la rutina y con ella muchos tratamientos médicos. Un aspecto complejo en el caso de los terapias psiquiátricas.

Independiente del diagnóstico, un tratamiento psiquiátrico debe considerar un mínimo de seis meses, explica Paulina Troncoso, psiquiatra de la Clínica Universidad Católica, “ya que es un proceso terapéutico que requiere un monitoreo extendido en el tiempo de la conducta y emocionalidad del paciente”.

Tratamiento con psicofármacos

Pese a la cuarentena, mantener la regularidad de la terapia es importante en el caso de las personas que están siguiendo un tratamiento con psicofármacos. El especialista debe monitorear en forma constante la evolución del paciente y su reacción a los fármacos, señala Troncoso, en términos de salud tanto mental como física, “para contrarrestar posibles efectos adversos o regular la dosis en función de la etapa del tratamiento”.

Muchos tratamientos psiquiátricos y psicoterapéuticos requieren una buena regularidad, “dado que muchas de las enfermedades suelen ser crónicas o recurrentes”, indica Adrian Mundt, psiquiatra y académico de la Universidad Diego Portales.

Y si bien los efectos se pueden percibir a partir del primer mes, agrega Troncoso, seguir el tratamiento con psicofármacos por un tiempo prolongado -entre seis a ocho meses como mínimo- genera una protección adicional de hasta un año posterior al término del tratamiento, “lo que ayuda a prevenir o contener las recaídas o crisis de salud mental que el paciente pudiera experimentar durante ese periodo, entregando la protección y estabilidad adicionales que una persona puede necesitar al término de su tratamiento psiquiátrico”.

Gran parte de los fármacos que se ocupan en los tratamientos tardan un tiempo en ser efectivos. Por ejemplo, dice Mundt, los efectos de los antidepresivos, estabilizadores y antipsicóticos no son inmediatos, tienen un efecto cumulativo, frecuentemente desfasado. “Si los tomo de forma irregular o intermitente, puede pasar que no actúan. También la efectividad de la psicoterapia se ha mostrado con intervalos regulares, puede perderse cuando tengo muchas interrupciones o pausas”, señala-

Más sintomatología

Pero la actual pandemia y el aislamiento social son factores que puede aumentar sintomatología psiquiátrica, y no solo en quiénes están en tratamiento.

El encierro prolongado tendrá consecuencias para la salud mental tanto de personas sanas como enfermas, acota Troncoso, debido a las diversas alteraciones en la vida cotidiana que cada persona deberá afrontar en el contexto de la actual pandemia de coronavirus.

“Hablamos principalmente de alteraciones en el ciclo de sueño debido a una reducción en la actividad física normal, y un incremento generalizado en cuadros de ansiedad y depresión, inducido sobre todo por la saturación de información a través del consumo excesivo de medios de comunicación y redes sociales”, señala Troncoso.

Aquellas personas que antes o normalmente no presentaban síntomas psiquiátricos, agrega Mundt, pueden desarrollar cuadros ansiosos, angustiosos, depresivos, adaptativos al cambio de las rutinas y reactivos a la amenaza real. Incluso en individuos sanos o en sociedades enteras frente la amenaza real, dice el psiquiatra, se pueden producir reacciones paranoides.

Se puede apreciar un aumento de sintomatología preexistente o exacerbación de trastornos, por ejemplo, el consumo de sustancias. “Hay personas que se encierran en cuarentena aumentando el consumo de alcohol. Gente pueden recaer con cuadros depresivos recurrentes o incluso se pueden producir episodios de psicosis”, indica Mundt.

Para cuidar las emociones, se debe cuidar el cuerpo. Mantener una buena higiene del sueño, relacionada con alimentación saludable y actividad física, dice Troncoso junto con encontrar un balance adecuado en el consumo de información. “Cerca del mediodía, cuando la mente está más alerta, es un buen momento para informarse de lo que sucede en nuestro entorno, pero un par de horas antes de dormir se recomienda desconectarse de toda clase de pantallas que estimulen nuestra actividad cerebral”.

Terapia en línea

El cuerpo médico recomienda recurrir a herramientas tecnológicas para mantenerse en contacto con seres queridos durante la cuarentena. La interacción social ayuda a combatir el estrés, y es parte integral de la salud humana, dice Troncoso.

El mismo criterio se usa en el caso de las terapias en línea ¿Se pueden dar recetas de esa manera? Tanto en el sector público como privado, los centros médicos y farmacias están reaccionando para reducir las instancias presenciales en la entrega de medicamentos, “y una de las soluciones más exitosas y confiables es implementar recetas digitales, indica Troncoso.

“Esto es algo tan simple como enviar por correo electrónico una receta firmada por el facultativo -que puede ser escaneada o digital- y que el paciente imprime o presenta en su celular en la farmacia para obtener su prescripción”, explica la psiquiatra UC.

Muchos de los tratamientos psiquiátricos y psicológicos se pueden hacer por videollamada, complementa Mundt. También las recetas se pueden enviar de forma digital escaneadas o fotografiadas.

La única excepción, dice Mundt, son las recetas retenidas de sustancias que pueden causar adicción como los anxiolíticos o somníferos del grupo de las benzodiacepinas. “Tengo colegas que han enviado estas recetas por PedidoYa a a su destinatario. Yo normalmente pido que lo retiren personalmente a pesar de la cuarentena con salvo conducto. La instancia que por el momento requiere presencia estricta es la licencia médica porque el paciente tiene que ingresar su huella. Según lo que escuché están trabajando en soluciones que por el tiempo de la cuarentena sólo podrían requerir la huella del médico”, explica el académico UDP.

En términos de salud mental, la atención a distancia es la mejor opción para el actual contexto de pandemia global, resalta Troncos, ya que previene el contagio no sólo en la interacción médico-paciente, sino en todo el trayecto que ambas personas hacen hasta la consulta donde se reúnen.

VerLa telepsiquiatría y telepsicología facilitan el acompañamiento que el especialista puede realizar a lo largo de toda la evolución del paciente, dada la facilidad de acceso que ofrece la comunicación digital. “En Canadá, por ejemplo, esta práctica es utilizada ampliamente en el sistema público de salud, y no sólo ha permitido reemplazar la atención a distancia cuando esta no es posible, sino que permite a una mayor cantidad de personas acceder a una atención de salud mental”, detalla Troncoso.

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¿Niños angustiados con la pandemia COVID-19 ? Te ayudamos a enfrentarlo


Segun la academia Americana de psiquiatría del niño y adolescente lidiar con el estrés y la ansiedad durante la pandemia de COVID-19 puede ser muy desafiante para niños y adolescentes, algunos de los cuales pueden no comprender los motivos del cierre de colegios y la cancelación de actividades extracurriculares.

Además, es probable que sean bombardeados con información a través de las redes sociales y de sus amigos que pueden causar ansiedad y alarma.

Los jóvenes también pueden sentir la ansiedad de sus padres y preocuparse por su propia salud y la de otros miembros de la familia. Por ejemplo, los niños pequeños pueden no entender por qué no pueden ver o abrazar a un abuelo.

No tengas miedo de hablar sobre el coronavirus. 

La mayoría de los niños ya habrán escuchado sobre el virus o habrán visto personas con máscaras faciales, por lo que los padres no deben evitar hablar de ello. No hablar de algo puede hacer que los niños se preocupen más. Mira la conversación como una oportunidad para transmitir los hechos y establecer el tono emocional. “Aceptas las noticias y eres la persona que filtra las noticias a tu hijo”, Su objetivo es ayudar a sus hijos a sentirse informados y obtener información basada en hechos que probablemente sea más tranquilizadora que lo que escuchen de sus amigos o en las noticias.

Estar a la Altura del  desarrollo de su hijo

No ofrezca demasiada información, ya que esto puede ser abrumador. En cambio, trate de responder las preguntas de su hijo. Haz tu mejor esfuerzo para responder honesta y claramente. Está bien si no puedes responder todo; estar disponible para su hijo es lo que importa.

Toma las señales de tu hijo. Invita a tu hijo a contarle cualquier cosa que haya escuchado sobre el coronavirus y cómo se siente. Dales una gran oportunidad para hacer preguntas. Desea estar preparado para responder (pero no puntualmente) preguntas. Su objetivo es evitar alentar fantasías aterradoras.

Lidia con tu propia ansiedad 

“Cuando te sientes más ansioso o en pánico, ese no es el momento de hablar con tus hijos sobre lo que está sucediendo con el coronavirus”, Si notas que te sientes ansioso, tómate un tiempo para calmarte antes de tratar de tener una conversación o responder las preguntas de tu hijo.

Se tranquilizador.

Los niños son muy egocéntricos, por lo que escuchar sobre el coronavirus en las noticias puede ser suficiente para que se preocupen seriamente de que le afecte a el. Es útil tranquilizar a tu hijo sobre cuán raro es en realidad el coronavirus (la gripe es mucho más común) y que los niños realmente parecen tener síntomas más leves.

Concéntrese en lo que está haciendo para mantenerse a salvo. Una manera importante de tranquilizar a los niños es enfatizar las precauciones de seguridad que está tomando. 

Child Mind Institute, señala: “Los niños se sienten empoderados cuando saben qué hacer para mantenerse a salvo”. Sabemos que el coronavirus se transmite principalmente al toser y tocar superficies. Se recomienda lavarse bien las manos como el medio principal para mantenerse saludable. Así que recuérdeles a los niños que se están cuidando a sí mismos lavándose las manos con agua y jabón durante 20 segundos (o la duración de dos canciones de “Feliz cumpleaños”) cuando entran del exterior, antes de comer y después de sonarse la nariz, toser, estornudar o usar el baño. Si los niños preguntan sobre las mascarillas, explique que los expertos dicen que no son necesarias para la mayoría de las personas. Si los niños ven a personas con máscaras faciales, explique que esas personas son más cautelosas.

Manten una rutina

“No nos gusta la incertidumbre, por lo que permanecer arraigado en las rutinas y la previsibilidad será útil en este momento”, Esto es particularmente importante si la escuela o la guardería de su hijo se cierra. Asegúrate de ocuparte de los conceptos básicos tal como lo haría durante las vacaciones de primavera o las vacaciones de verano. Los días estructurados con comidas regulares y horas de dormir son una parte esencial para mantener a los niños felices y saludables.

Seguir hablando.

Dígales a los niños que continuará manteniéndolos actualizados a medida que aprenda más. “Hágales saber que las líneas de comunicación van a estar abiertas”.

Aunque no tenemos las respuestas a todo en este momento, sepa que una vez que sepamos más, mamá o papá también se lo harán saber “.

Los niños necesitan ser tranquilizados de una manera apropiada para su edad. 

Como primer paso se puede considerer una reunión familiar para:

• Reconocer sus miedos.

• Explicar el riesgo general de contraer el virus y qué sucede si se enferman.

• Describa los pasos que se están tomando como familia para mantenerse a salvo durante esta pandemia.

• Asegurenle a los niños que  ellos tienden a contraer una forma leve de la enfermedad.

• Discuta cualquier pregunta que puedan tener.

También puede considerar:

• Limitar la cantidad de televisión y redes sociales de sus hijos.

• Involucrarlos en actividades que pueden ayudarlos a sentirse empoderados.

• Ayudar a sus hijos a convertirse en mejores consumidores de información de salud. Por ejemplo, si ellos hacen una pregunta, ayudarlos a identificar fuentes de información en internet creíbles y ayudarlos a comprender la información proporcionada.

• Ayudar a los adolescentes a comprender la importancia del distanciamiento social y alentarlos a limitan su socialización a menos a  personas que conocen bien.

• Alentar a sus hijos a no compartir bebidas, maquillaje u otros artículos personales durante este tiempo.

• Aconsejar a los adolescentes que no fumen, y ayudarlos a dejar de fumar. Ademas de no compartir  cigarrillos situacion que es bastante común.

Las emergencias de salud pública no son fáciles de comprender o aceptar para nadie. Como padres, maestros y adultos solidarios, podemos ayudar mejor escuchando y respondiendo de manera honesta, consistente y solidaria. Afortunadamente, la mayoría los niños, incluso aquellos expuestos a pérdida o enfermedad, son bastante resistentes. Sin embargo, al crear un ambiente abierto donde se sienten libres de hacer preguntas, podemos ayudarlos a enfrentar eventos estresantes y reducir el riesgo de dificultades emocionales duraderas

Lidiando con el Miedo y la Ansiedad por Corona Virus (COVID-19)

Lidiando con el Miedo y la Ansiedad por Corona Virus (COVID-19)

Debido a la gran información entregada por los medios y los planes implementados por los gobiernos en todo el mundo existe una gran variedad de emociones, pensamientos y reacciones que nos afectan de sobremanera en nuestra “nueva” rutina de vida cotidiana, que ha cambiado completamente y que además debemos sostener emocionalmente a nuestro seres queridos como nuestros padres adultos mayores e hijos que no entienden bien que está ocurriendo y es nuestro deber poder prestar esa ayuda emocional de contención como adultos.

Alguna de las reacciones comunes según la Universidad de Harvard  son:

• Ansiedad, preocupación o pánico 

• Aislamiento social

• Dificultad para concentrarse o dormir 

• Sobreexposición a los medios

• Sentirse impotente o confundido 

• Hipervigilancia de tu estado de salud

• Ira y frustración

• Sentimientos de pérdida o dolor

• Escepticismo 

¿Como lidiar con estas emociones ?

Aunque el coronavirus es un problema de salud que las autoridades de salud pública toma muy en serio NO dejes que tu preocupación por este virus controle tu vida. Hay muchas formas simples y efectivas para manejar tus miedos y ansiedades. Muchos de ellos son ingredientes para un estilo de vida mental y físico saludable:

·     Conocer los hechos: Mantente informado con lo último en salud en fuentes científicas.

·     Mantener las cosas en perspectiva: Limita la preocupación y la agitación disminuyendo el tiempo que pasas viendo o escuchando los medios. Tómate un descanso y enfócate en cosas que son positivas en tu vida y asuntos sobre las que tienes control.

·     La ansiedad es una emoción que tiende buscar la confirmación en otros. Mientras que a veces esto puede ser validado, también puede intensificar la emoción, haciéndote sentir impotente y abrumado. Reconoce tu emoción con comprensión – compasión, y entonces luego dirige tu mente a otras áreas como por ejemplo :

“Es entendible que esté preocupado por la situación actual y entiendo que estar preocupación no es una forma efectiva de reaccionar”.

  • Practica la atención plena y aceptación. Concéntrate  en preguntar “qué ahora “en lugar de “por qué “. Práctica paciencia contigo mismo y con los demás.

Deja que las cosas se desarrollen y que otros asuman e intenten hacer lo correcto.

  • Centrarse en lo racional en lugar de las respuestas emocionales y participar en la resolución activa de problemas. Encontrar quién está disponible para responder tus preguntas, guíe y te brinde información precisa.
  • Encuentra actividades que te den un sentido de dominio, incluso simples tareas como empacar, hacer que tu cama, lavar la ropa,  caminar, consultar a un amigo o practicar una nueva habilidad. Con el propósito participar en actividades que son lo opuesto al enfoque de la preocupación. Escucha música alegre, mira una comedia, lee un libro, etc. 
  • En lugar de vivir en pensamientos e imágenes de desesperanza, Imagínate afrontándolo con eficacia. Observa cómo actuaría, lo que harías o dirías. Mírate a ti mismo siendo eficaz.
  • Piensa en lo que podrías decirle a un amigo sobre la situación actual, como lo apoyarías, animarías o tranquilizarías. Ahora di tales cosas a ti mismo.
  • Practica pensamientos de gratitud. Pasa tiempo cada día pensando en tres cosas por las que estás agradecido. Imagina sosteniendo éstas cosas en tu manos abiertas.
  • Planes significativos pueden alterarse radicalmente por la circunstancias actuales. Intenta no quedarte en arrepentimiento. Busca otros rituales, formas de celebrar, formas de conectar, y piensa que buenos momentos  pueden emerger de esta situación. 

·     Ten cuidado con los pensamientos pensamientos catastróficos y lo que hablas. Algo tan simple como decir “eso es interesante” más bien que “eso es horrible” puede ser útil.

·     Sé consciente de cómo tu cuerpo puede reforzar la ansiedad. No te quedes en cama. Da un paseo afuera y observa cosas a tu alrededor, especialmente la naturaleza. Tómate el tiempo para respirar profundamente. Cuida de una mascota o planta. Organiza o limpia tu habitación. Elonga a menudo. Hace contacto visual con los demás y Sonrie.

·   Ten en cuenta tus suposiciones sobre otros, alguien que tiene tos o fiebre no necesariamente tiene coronavirus. La autoconciencia es importante, no estigmaticemos a otros en nuestra comunidad.

·     Mantente conectado manteniendo las redes sociales que pueden ayudar a mantener un sentido de normalidad y proporcionar salidas valiosas para compartir sentimientos y aliviar el estrés. Mantener el sentido de humor.

·     Utiliza tus pensamientos para manejar efectivamente la preocupación. Por ejemplo usando el ejercicio del CONTENEDOR de PREOCUPACIONES. Imagina en detalle un contenedor o caja con una tapa que se cierra. Encuentra los pensamientos que están atrapados en tu mente preocupándote mucho. Imagina moviendo esto de tu mente y colocándolo firmemente en el contenedor. Esta caja sostendrá lo que sea que coloques en él. Cierre la caja y cámbiala de ubicación, quizás colocándola en un estante. Puedes volver cuando quieras y sacar la preocupación, o también puedes dejarla ahí, dándote espacio para centrarte en otras cosas.

¿Quiénes deben busca ayudar adicional por profesionales de salud mental? :Individuos que sientan una preocupación o ansiedad abrumadora que no puedan controlar o que afecte a sus seres queridos.

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¿Cómo reducir el impacto psicológico de la cuarentena por Coronavirus ?

¿Como  reducir el impacto psicológico de la cuarentena por  Coronavirus ?

El brote de la enfermedad por coronavirus desde diciembre de 2019 hasta ahora  ha desencadenado  en  muchos países pedir a las personas que potencialmente han entrado en contacto con la infección que se aíslen en sus hogares o en un centro de cuarentena especializado.

El Departamento de Medicina Psicológica, King’s College London, en un estudio de investigación del impacto psicológico de la cuarentena, The psychological impact of quarantine and how to reduce it: rapid review of the evidence (20 febrero 2020) descubrió que la mayoría de los estudios revisados ​​informaron efectos psicológicos negativos, como síntomas de estrés postraumático, confusión e ira. Los factores estresantes incluyen una mayor duración de la cuarentena, temores de infección, frustración, aburrimiento, suministros inadecuados, información inadecuada, pérdidas financieras y estigma. Algunos investigadores han sugerido efectos duraderos. En situaciones de cuarentena, los funcionarios deberían implementar la cuarentena solo el tiempo que sea absolutamente necesario, proporcionaruna justificación clara para la cuarentena e información sobre los protocolos, y garantizar que se proporcionen suministros para necesidades básicas

El estudio también informó los efectos positivos de pedir al altruismo recordando al público sobre los beneficios de la cuarentena para la sociedad en general. La mayoría de los efectos adversos provienen de la imposición de una restricción de libertad; cuarentena voluntaria está asociada con menos angustia y menos complicaciones a largo plazo. Los funcionarios de salud pública deberían enfatizar la elección altruista de auto-aislamiento.

Factores estresantes durante cuarentena que debemos tratar de mitigar:

  • Duración de la cuarentena: 10 días o más de confinamiento se relacionó con un mayor número de síntomas de estrés postraumático, conductas de evitación y enojo.
  • Miedo a la infección: Muchos informaron miedo por su propia salud o miedo a infectar aotros, especialmente a los miembros de la familia. El temor a que los síntomas pudieran manifestarsecontinuó afectando su bienestar durante mesesdespuésde que finalizó la cuarentena.
  • Soledad y aburrimiento: muchas personas informaron frustración con el encierro, pérdida de la rutina habitual y contacto social y físico reducido. Una sensación de aislamiento del resto del mundo era angustiante y exacerbada por no poder participar en las actividades cotidianas habituales, como comprar las necesidades básicas.
  • Miedo a la falta de suministros básicos: la ansiedad y la ira por no tener suministros básicos adecuados, como alimentos, medicamentos, máscaras, termómetros, agua, ropa o alojamiento. Persistió por hasta 4 a 6 meses después de que finalizó la cuarentena.
  • Información inadecuada: muchos participantes citaron información pobre de las autoridades de salud pública como un factor estresante, informando insuficientes pautas claras sobre las acciones a tomar y confusión sobre el propósito de la cuarentena. La falta de claridad sobre los diferentes niveles de riesgo, en particular, llevó a los participantes a temer lo peor.Un estudio encontró que en los casos en que las personas sentían que los funcionarios de salud y del gobierno no tenían claro la gravedad de la pandemia, no solo tenían menos probabilidades de cumplir con los protocolos de cuarentena, sino que también tenían más probabilidades de sufrir síntomas de estrés postraumático.
  • Finanzas: la pérdida financiera como resultado de la cuarentena creó una grave angustia socioeconómica y se descubrió que era un factor de riesgo para los síntomas de trastornos psicológicos, ira y ansiedad varios meses después de la cuarentena. Esto también se relacionó con una interrupción de las redes sociales y la pérdida de actividades de ocio debido a la presión financiera.

En general se sugiere que el impacto psicológico de la cuarentena es amplio, sustancial y puede ser duradero. Por supuesto, los efectos psicológicos de no usar la cuarentena y permitir que la enfermedad se propague podrían ser mucho peores. Si la cuarentena es esencial, los resultados del estudio sugieren que los funcionarios deberían hacer todo lo posible para garantizar que esta experiencia sea lo más tolerable posible. Esto se puede lograr: diciéndole a las personas lo que está sucediendo y por qué, explicando cuánto tiempo continuará, proporcionando actividades significativas para que realicen mientras están en cuarentena, proporcionando una comunicación clara, asegurando suministros básicos (como alimentos, agua y suministros médicos) están disponibles y refuerzan la sensación de altruismo que las personas deberían, con razón, sentir. Los funcionarios de salud encargados de implementar la cuarentena, que por definición están empleados y generalmente tienen una seguridad laboral razonable, también deben recordar que no todos están en la misma situación. Si la experiencia de la cuarentena es negativa, el estudio revisado aquí sugiere que puede haber consecuencias a largo plazo que afectan no solo a las personas en cuarentena sino también al sistema de atención médica que administró la cuarentena y a los políticos y funcionarios de salud pública que la ordenaron.

Los mensajes clave son: 

  • La información es clave, las personas en cuarentena necesitan comprender la situación, la comunicación efectiva y rápida es esencial.
  • Se deben proporcionar suministros (tanto generales como médicos; durante el período de cuarentena. 
  • Con este conocimiento y conciencia, podemos intentar mitigar las emociones negativas que experimentamos mientras estamos en cuarentena. 
  • El aislamiento social en un mundo de tecnología e Internet está cambiando, y las personas en todo el mundo en cuarentena en este momento están mostrando resistencia y solidaridad. 
  • Utilizar la tecnologia para no aislarnos de nuestros seres queridos y pretegernos todos es nuestra responsabilidad.
  • Con la conciencia obtenida de los estudios sobre los efectos psicológicos de las pandemias y cuarentenas anteriores, podemos trabajar para reducir los efectos negativos del aislamiento social y la cuarentena: AHORA HAY ESPERANZA Y DEBEMOS CENTRARNOS EN ESO.

Si sientes que necesitas ayuda en la contención emocional, información y manejo de emociones con tus hijos o adultos mayores no dudes en consultar a nuestros expertos en salud Mental. 

Dra. Paulina Troncoso

Telepsiquiatría: Acercando la salud mental a los chilenos

Ver columna en La Tercera

La Salud Mental está en deuda en nuestro país. Probablemente esto no es novedad para nadie, pero las cifras pueden ser más duras que lo esperado. Según la OMS -Organización Mundial de la Salud- un 23,2% de los chilenos tiene algún tipo de enfermedad psiquiátrica.

Asimismo, somos el segundo país de la OCDE -Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico- que más ha aumentado su tasa de suicidios durante los últimos 15 años. Se han incrementado considerablemente los trastornos de ansiedad, la depresión mayor y el estrés en nuestra población.

Frente a este panorama surge la obvia pregunta, ¿Por qué no buscar ayuda profesional? Altos costos, baja cobertura, escasez de especialistas en el sistema público, grandes distancias. Muchas respuestas para una sola pregunta.

Sin duda urge aumentar el gasto público en Salud Mental -que apenas bordea el 2,1% del presupuesto de salud– y claramente incrementar las coberturas de las prestaciones. Pero un tema que también hay que superar es el de las distancias geográficas.

La telemedicina ha sido una de las grandes innovaciones médico-tecnológicas de los últimos años. Acercar la salud a las personas sin importar en qué parte del planeta se encuentren ha sido la consigna.

“La telepsiquiatría es uno de los cuatro grandes campos que la tecnología abrirá en el futuro de esta práctica médica, a un nivel casi tan importante como el desarrollo de los psicofármacos durante el siglo XX”, afirma el estudio The Future of Digital Psychiatry, publicado en la revista Current Psychiatry Reports en agosto de este año.

De acuerdo con dicha investigación, el desarrollo en esta área beneficiará a los pacientes en aspectos como el diagnóstico temprano y tratamiento personalizado.

Pero quizás la revolución más importante que plantea la telemedicina para la salud mental tiene que ver con la facilidad del acompañamiento que el especialista puede realizar a lo largo de toda la evolución del paciente, dada la facilidad de acceso que ofrece la comunicación digital.

La telemedicina en salud Mental ya ha sido probada en el hemisferio norte demostrando una eficacia comparable a las consultas presenciales, debido a que esta especialidad en particular realiza un examen mental del paciente y es una alternativa para casos donde el tiempo y acceso geográfico cumplen un rol importante.

En España se utiliza desde hace al menos una década en el servicio público de salud para las etapas de diagnóstico, control de medicación y psicoterapia. Médicos de la Asociación Nacional de Psiquiatría Privada de ese país han afirmado que realizando “ajustes en la conducta comunicacional del profesional y aplicando los protocolos necesarios, los pacientes manifiestan gran satisfacción a lo largo de su tratamiento”.

Debido a factores culturales como la falta de educación emocional, o la noción de que debemos “ser fuertes” ante una situación adversa, muchas personas en nuestro país tienden a ignorar o subestimar sus problemas de salud mental, los cuales -si no se tratan adecuadamente- terminan afectando nuestra vida familiar y laboral, entre otras cosas.

El gran objetivo del mundo digital es en último término borrar las distancias que limitan la comunicación interpersonal. Al ser una herramienta de última generación, las investigaciones actuales y futuras contribuirán a perfeccionar su uso.

Desde ya su utilización resulta muy prometedora, especialmente para nuestra realidad geográfica, donde los especialistas están concentrados en ciertas zonas geográficas y las demandas de salud mental superan la oferta.